Dahlanismo, o el síntoma del divisionismo palestino

Simpatizantes de Dahlan se manifiestan en Gaza.

El jueves 18 de diciembre por la mañana, de camino a la oficina, pasando por la céntrica calle de los Mártires en la ciudad de Gaza conté hasta 5 autobuses aparcados. “Qué raro. ¿Qué hacen aquí tantos autobuses?”. Pero lo más extraño estaba por llegar… grupos y grupos de gente ondeando la bandera amarilla de Fatah. “Ok. Aquí ya que sí me quedo a cuadros, ¿qué narices está pasando?”.

Lo que estaba pasando era que “miles de palestinos” se estaban manifestando después de que las autoridades superiores de Fatah en Ramallah expulsaran a una gran cantidad (unos medios hablan de docenas, otros de dos mil) de sus miembros en Gaza por simpatizar con Mohammed Dahlan (Abu Fadi), principal rival de Mahmud Abbas (Abu Mazen).

Los manifestantes estaban bastante motivados y encendidos. Y no era para menos, Hamas había permitido esta multitudinaria marcha. Tenían el camino despejado para ensalzar su identidad fathawi y levantar pósteres de Abbas donde lo calificaban como colaboracionista de Israel y traidor.

Días antes se había celebrado en Gaza una conferencia en el centro Rashad Ashawa – uno de los salones de acto más destacados de la Franja- donde los simpatizantes de Abu Fadi lanzaron una serie de mensajes a Fatah en Ramallah y, especialmente, a Abu Mazen:

“Renovamos ante vosotros nuestro compromiso y juramento a Fatah, sus marcos y regulaciones básicas, y rechazamos cualquier intento de acusación de disidentes. Lo decimos en voz alta: nosotros somos los hijos fieles de Fatah, lo somos y lo seremos.

La intimidación que utilizan los esclavos de Abbas y sus servicios es una política desesperada y la continuación del desprecio del sufrimiento de nuestros cuadros y sus exigencias legítimas. Los mensajes de amenazas e intimidación para impedirnos bajar a la calle y expresar nuestras posiciones ante las vergüenzas de Abbas y su grupo encabezado por Addmeri [jefe de seguridad en Cisjordania] no nos impedirá avanzar hacia nuestros objetivos. Abbas vive en el último cuarto de hora del camino del deshonor que tomó, cree que puede intimidarnos y extorsionarnos ahogándonos y provocando hambre a nuestros hijos. Nuestro mensaje es:

– No nos echaremos atrás. Bajaremos a la calle en la fecha fijada [se refieren al día de la gran marcha]…

– Cualquier acción contra nuestros cuadros lo enfrentaremos a nuestra manera. Tenemos las medidas para protegernos y proteger a nuestros hijos, comenzando por dirigirnos a los organismos internacionales a través de equipos especializados, terminando por exponer las herramientas del sultán [se refieren a Abbas]. (…)

– No abandonaremos a ningún cuadro, ni miembro, sin importar su rango en el escalafón del movimiento, en caso de que sea objeto de cualquier maldad. (…)

-Nunca hemos sido cobardes frente a los que son más grandes y fuertes que nosotros, incluso la ocupación misma. Gaza y sus hombres son irrompibles. La hora de la verdad llegará inevitablemente.

Fuente: http://www.shfanews.net/index.php/2012-02-15-08-47-34/40482-i

Dahlan, el hombre de la CIA VS el sultán Abbas

A Dahlan aquí en Gaza lo llaman el hombre de la CIA, también el hombre de Sisi. “Dejad que entre, se haga con Gaza y el paso de Rafah estará abierto”, dicen algunos. “Sí, pero supondrá el desarme de las facciones”, dicen otros.

En principio, Abu Fadi no tendría que gustar ni a Abbas ni a Hamas por varias razones. Entonces, ¿por qué Hamas ha permitido esta marcha?

Hamas vive momentos de crisis aguda. Necesita salir del agujero. Tiene a miles de funcionarios y trabajadores sin cobrar desde hace 9 meses. A pesar de que Abbas prometió que serían enviados sus salarios como miembros del gobierno de unidad nacional, el dinero no ha llegado. También necesita cubrir las pérdidas militares que le ha supuesto la guerra y mantener la cohesión de sus 3 ramificaciones: los pro Turquía, los pro Irán y los pro Cátar.

Permitiendo la manifestación, Hamas lo que quería era presionar a Abbas, decirle:
– ¿Ves Abu Mazen? Si queremos podemos echar un cable a tu rival y pactar con él en lugar de contigo. [Creo que no fue un paso muy astuto, pero bueno].

Los medios [aunque en este tema los medios palestinos apestan] lo titulan unánimemente: el retorno de Dahlan, que llega en un momento propicio: 

– Reconstrucción: La Franja de Gaza se está hundiendo en el fango a cámara lenta. Hasta ahora estaba manteniéndose al borde de las arenas movedizas, pero ahora se está hundiendo. La reconstrucción está siendo, al mismo tiempo, la salvación y el castigo, un goteo de agua dulce para un prisionero que lleva 8 años bebiendo agua salada. Los prisioneros, el millón 700 mil habitantes de la Franja, no durarán en mirar con esperanza a un nuevo líder con carisma.

-Asesinato de Abu Ein: Sujetos a la coordinación de seguridad según firmaron en Oslo II (1995), los fathawis de Ramallah no han contestado con mucho tino al asesinato de uno de sus altos funcionaros en Cisjordania, Ziad Abu Ein, que murió en una protesta pacífica el 10 de diciembre tras inhalar gas lacrimógeno lanzado por soldados israelíes y, según primeras investigaciones, ser agredido físicamente por un soldado israelí.

– Resolución a Naciones Unidas para poner fin a la ocupación israelí: Y aquí aparecería Estados Unidos. Dahlan es el hombre de la CIA así que, con esta herramienta, EEUU ejercería presión a Abbas diciéndole: – ¿Ves Mr. Abbas? Nosotros ya hemos elegido a tu sucesor, aunque… todo se puede hablar.

Y algunos quizás os preguntéis, ¿qué ha pasado con la reconciliación nacional palestina? Bueno, como veis, Fatah misma necesita su propia reconciliación interna. Desde que solo cobran los que no trabajan y no cobran los que trabajan, en la Franja de Gaza se mira con recelo a los exfuncionarios que cobran una pensión de Ramallah cada mes. No todos fathawis la cobran, no. Y sé de primera mano que hay ex combatientes del Septiembre Negro que después de haber estado en una cárcel jordana están recibiendo una cantidad ridícula con la que no pueden mantener a la familia. Fatah es una amalgama de contradicciones y escisiones, corrupción… etc.

De Hamas ya sabemos que su punto oscuro estriba en la islamización de la causa palestina y, para muchos, en su brazo armado, un grupo “terrorista”. Sobre la izquierda palestina, parafraseo lo que un día me dijo un colega: -Nothing is left of the Palestinian left. [Nada queda de la izquierda palestina].

Pero Abu Fadi tampoco es la solución para Palestina. Definitivamente no. Y, ¿quién sale ganando con este ‘divide y vencerás’? Israel. Está clarísimo.

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La hoguera de las negociaciones

Dicen que el hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra. Abu Mazen (Mahmud Abbas) podría estar cayendo en este mismo error, pero lo hace con una dialéctica política que evita el ‘No’ o el ‘Sí’. Todavía no hay un sí o un no a la prórroga de las negociaciones de paz, lo que sí que hay es la petición de Palestina para formar parte de 63 organismos internacionales y la firma de 15 convenciones internacionales.

Las críticas de las facciones palestinas, el Movimiento de  Resistencia Islámica de Hamás, el Frente Popular para la Liberación de Palestina, la Yihad Islámica, llegan en forma de manifestaciones y declaraciones, repetitivas pero contundentes:

“las negociaciones no representan a un consenso nacional palestino”,

“no se puede confiar en el enemigo sionista”,

“la resistencia es la alternativa”,

“hay que frenar las negociaciones y llevar a la justicia internacional a los criminales de guerra israelíes”,

“la solución dedos estados es en detrimento del derecho al retorno de los refugiados palestinos”,

“es inaceptable que en medio de negociaciones ni siquiera los israelíes impongan una moratoria en la construcción de asentamientos de colonos”… etc

Este es el cóctel del que tienen que beber los ciudadanos palestinos desde el inicio de estas negociaciones de paz, en julio de 2013. Si algo cae por su peso es la poca fuerza de Abu Mazen y la imparable construcción de asentamientos para colonos israelíes en tierra palestina que ha aumentando un 123% en el año 2013.

Netanyahu sucumbe también, le falta la fuerza que antes tenía, y los cuervos (que no halcones) de los sionistas de derecha con carteras en Exteriores o Vivienda están colocando colonias como si de un Monopoli se tratara. En un día como ayer se anunciaba en intervalos de una hora: la licitación de 708 unidades de asentamientos en Jerusalén-Este, la confiscación de 60.000 dónums de tierra palestina en Nablusa, y otra licitación de asentamientos en Beit Yala (noroeste de Belén).  La publicación del concurso de edificación en Jerusalén-Este llega por tercera vez, al mínimo precio, para asegurar que una constructora se va a poner manos a la obra lo antes posible. En vísperas de la primera liberación de prisioneros (agosto 2013) Israel anunció la construcción de 800 unidades de asentamientos en Jerusalén-Este y 400 en Cisjordania; en febrero de 2014 anunció otras 558 unidades en Jerusalén-Este. Descomunal.

Kerry ha venido a la región más de una docena de veces, siempre con el fuelle bajo el brazo, para animar las llamas de la hoguera… de la hoguera de la paz.  Animaba a ambas partes, siempre conseguía su objetivo. A los palestinos les inyectaba – tras unas semanas desde su visita- unos millones de dólares para que pudieran pagar los salarios de sus funcionarios que desde hace años llegan tarde, muy tarde. A los israelíes no les paraban los pies con sus malditos asentamientos y quebrantamientos de la ley internacional.

Ayer por la noche, el canal 10 israelí en uno de sus programas de debate (London at Kirschenbaum) como fondo de pantalla para sus tertulianos (periodistas, analistas políticos, entre ellos un iraquí judío que sirvió para la Shabak) un Jonathan Pollard con una aureola y alas de ángel. Era casi apocalíptico. Un tipo que ni siquiera es israelí y que es la moneda de cambio para que los israelíes continúen en las negociaciones de paz. Pollard es un estadounidense, agente de la Mossad israelí, que sirve condena en EEUU por espionaje. A Kerry le han crecido los enanos en este circo.

Antes de esta angelical aparición en las pantallas de televisión, se enfrentaban 960×540 de pantalla, Pollard y Marwan Barghouti, la única salvación para que la línea Arafat-Abbas permanezca en la OLP (aunque él es más estilo Arafat – Abu Ammar- ). Con la liberación del palestino Barghouti, Abu Mazen respiraría más tranquilo, y la amenaza de Dahalan, hombre de la CIA y ahora hombre de Egipto, no sería tan… inminente. Pero volvamos a la mesa israelí-palestina. Los israelíes ofrecen sus concesiones: liberación del cuarto grupo de prisioneros palestinos y otros 400 prisioneros que no hayan cometido crímenes de sangre y cuya condena esté terminando. Y, quizás, la liberación de cabecillas fuertes, como Ahmed Sa’adat (secretario general del FPLP que ya ha repudiado su liberación con estas premisas) y… Marwan Barghouti. Nos quedamos con este último nombre, para un futuro.

Más concesiones de los israelíes: congelar la construcción de asentamientos, excepto en Jerusalén.

… Espero que Abu Mazen se haya leído la letra pequeña.