3ª parte: La paz tiene un precio

Hoy se cumple una semana desde que el secretario de estado de EEUU, John Kerry, anunciara desde Amán (capital jordana) que las precondiciones para la reapertura de negociaciones de paz entre palestinos e israelíes habían sido puestas sobre la mesa.

Kerry, el mismo que acaparó la mayor parte del protagonismo ese viernes pasado ayer calificaba a Palestina de país en su discurso ante la prensa en las Naciones Unidas:

“It’s my hope that that will be able to happen as procedures are put in place by both countries in order to empower that”

[Es mi deseo que eso pueda tener lugar mientras ambos países han puesto en marcha los procedimientos con el fin de darle fuerza]

Nos sorprendió tanto que era de esperar su posterior corrección. Cuando un periodista le preguntó al respecto Kerry dijo:

“Did I say that?”

[¿He dicho yo eso?]

A parte de este lapsus, ayer se informaba que será el próximo martes 30 de julio cuando las negociaciones den comienzo en Washington, algo que realmente extraña (incluso más que el “desliz” de Kerry), ya que las precondiciones de ambas partes para iniciar negociaciones son totalmente opuestas. ¿Fracasarán de nuevo las negociaciones?

Continúan, eso sí, las críticas contra Nentanyahu que, al igual que su homólogo palestino, ha prometido referéndum antes de tomar cualquier decisión final.  Liberman, cuya cartera de exteriores israelí está, por el momento, suspendida debido a que ha sido imputado por malversación, afirmó hace semanas que los referendums son un “modo para que los que toman las decisiones puedan escapar de su responsabilidad”. Liberman es líder del partido Yisrael Beytenu (Israel Nuestra Casa) que, formando un bloque con el Likud el partido del primer ministro Netanyahu, se presentó a las elecciones pasadas.  Liberman aprovecha cualquier ocasión para lanzar mensajes muy poco reconciliadores y bastante belicistas. El último de ellos fue el que lanzó el pasado junio diciendo que era hora de volver a ocupar la Franja de Gaza.

En fin. Si finalmente siguen adelante las negociaciones, tendremos sentados y compartiendo mesa a Livni, liderando el equipo de negociaciones por parte de Israel, al enviado de Netanyahu, Yitzhak Molcho, y al negociador palestino Saeb Erekat.

Aquí en Gaza uno de los portavoces de Al Fatah, Ibrahim Abu Annaya, nos contaba en una entrevista que Al Fatah critica duramente el papel de la resistencia afirmando que no había hecho nada para ayudar a los palestinos. Hamás hace ya tiempo que mantiene a su brazo militar en “suspensión”. Realizan entrenamientos en la Franja de Gaza, pero no atacan activamente. En Palestina muchos esperan todavía que el proceso de mussalaha o reconciliación entre facciones palestinas llegue a su fin. Para muchos analistas es la única solución. Además de, como diría el debilitado y ferviente atacante de los Acuerdos de Oslo, el FPLP, es necesaria la reforma de la OLP a través de elecciones.

Por otra parte, el miércoles, la Asociación Árabe para Prisioneros lanzaba un mensaje a Mahmud Abbas para que los acuerdos de paz incluya la liberación de los prisioneros veteranos.

Más sobre las negociaciones de paz:

– 2ª parte: La paz tiene un precio

– La paz tiene un precio

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2ª parte: La paz tiene un precio

Sí, continuamos con el aluvión de dudas, de escepticismo por parte de algunos palestinos, de optimismo también por parte de otros… y de retórica y subterfugios por parte de los políticos implicados en las posibles negociaciones de paz entre Israel y Palestina.

El periódico israelí Haaretz publica hoy que, según las encuestas, un 55% de los israelíes estaría a favor del proceso de paz encabezado por su primer ministro, Netanyahu.  Ayer, 23 de julio, el lobby del parlamento israleí “Para la Tierra de Israel” convocó una sesión urgente en la Knesset con parlamentarios y jefes de asentamientos judíos. El líder de este lobby, Yariv Levin, miembro del partido Likud (partido de Netanyahu) dijo que liberar a prisioneros “de seguridad” (que es como ellos llaman a los presos políticos palestinos) no está dentro de las demandas israelíes de negociar sin precondiciones. Nitzan Slomiansky, miembro del partido radical sionista el Hogar Judío, dijo por su parte que las negociaciones con palestinos no darán ningún resultado porque ninguna de las partes implicadas está lista. Afirmó, asimismo, que Netanyahu le había confirmado que no hay ningún compromiso de congelar la construcción de asentamientos en Cisjordania.

Es la reacción de la noticia que dio hace días Netanyahu de que liberaría a 82 prisioneros palestinos encarcelados antes de los Acuerdos de Oslo, en 1993. La mayoría de ellos serían miembros de Al Fatah, por lo que las facciones palestinas no están por su parte muy contentas con la decisión que, según los acuerdos, se llevaría a cabo antes de finalizar las negociaciones en varias fases. Recordemos que a día de hoy hay 4.970 prisioneros palestinos en cárceles israelíes.

A pesar de las estadísticas, parece que Netanyahu se queda solo. No puede ceder a las presiones de Kerry mientras ministros como Naftalí Bennett (ministro de Economía), del partido Hogar Judío que constituye el principal apoyo de coalición en la Knesset, le insta a permanecer inamovible con la construcción de asentamientos. El pasado 8 de junio el periódico The Times of Israel publicó una entrevista con el viceministro de Defensa, Danny Danon, que afirmaba que había algo claro dentro del partido del Likud y es que ante cualquier propuesta de negociación se bloquería el proceso ante la posibilidad de la solución de dos estados.

Desde que el pasado viernes 19 de julio el secretario de estado estadounidense, John Kerry, anunciara desde la capital jordana que se habían establecido las precondiciones para reanudar las negociaciones de paz entre israelíes y palestinos, han sucedido muchas cosas… En ese momento cada parte impuso sus acuerdos, los cuales son totalmente contradictorios. Así pues, quizás nos encontremos ante una “falsa alarma” y las negociaciones vuelvan a quebrarse de nuevo, como sucedió en el año 2010.

La Liga Árabe ha dado, eso sí, su beneplácito, aunque Al Fatah defiende que la decisión es suya y no de la Liga Árabe.
Además de las facciones palestinas, Irán también ha expresado sus críticas y es que no está conforme con la mediación estadounidense en los procesos de paz. Recordemos que Obama, en un discurso dado en Jerusalén el pasado 21 de marzo afirmaba:

“Y mientras los judíos lograron un éxito extraordinario en muchas partes del mundo, el sueño de la verdadera libertad, finalmente encontró su máxima expresión en la idea sionista – para ser un pueblo libre en su tierra natal.”

… algo que suena más a sionismo que todas las buenas causas juntas que tenga Kerry para los palestinos y el susodicho proceso de paz.

Si queréis ver cuáles han sido las reacciones de las facciones palestinas, aquí tenéis mi último reportaje hecho para HispanTV con entrevistas a Al Fatah (cabeza de las negociaciones palestinas), Yihad Islámica (movimiento de resistencia), Hamás y un ciudadano de la Franja de Gaza: