Carta a Joaquín Sabina desde Gaza

Carta a Joaquín Sabina:

23 de junio de 2014

Gaza

 

Joaquín, mi nombre es Isabel, fan tuya casi desde que mi consciencia me dio “gusto musical”. Y vivo en la Franja de Gaza con mi compañero de vida palestino.

Hace apenas un mes estaba escuchando una canción tuya, no importa cuál, escucho todas sin importar del momento. Entonces me preguntaron quién es ese cantante, yo les dije:

Joaquín Sabina, un grande. El primer concierto de mi vida fue de Joaquín Sabina. En mi pueblo, Ejea de los Caballeros. No recuerdo la edad que tenía, pero sí recuerdo que estaba en mis últimos días de sarampión. Cuando mi padre me vestía para ir al concierto (eso también lo recuerdo: una faldita rosa con camisa a juego) mi madre le gritaba diciéndole que no me sacara todavía de casa. Mi padre insistió: La voy a llevar al primer concierto de su vida, Joaquín Sabina, en la plaza de toros.

Han pasado ya muchos años, muchos. Y ahora me tomo la libertad de escribirte desde una tierra secuestrada hace 66 años, Palestina. Golpeo las teclas del ordenador casi con fiereza tras leer una noticia en la que afirman que pronto darás un concierto en Tel Aviv. Y, lo reconozco, tengo esperanza de que el BDS (Campaña de Boicot, Desinversión y Sanciones contra Israel) consiga, una vez más, convencer a un artista para que dé la espalda a un país que se mofa de los derechos humanos, que se creó sobre la sangre del pueblo palestino y que todavía sigue – con total impunidad y soberbia- atacando a gente desarmada que solo quiere defender su casa y su tierra.

Joaquín, Israel no se merece ni tu voz y ni tus esfuerzos para dar –como siempre- un concierto magistral. La última vez que te vi fue también en la plaza de toros de Ejea, antes de venir a Gaza. Pensé Joder, quizás nunca lo vuelva a ver, no porque tu salud pueda decir basta, sino porque vivo rodeada de muerte, de bombardeos nocturnos que me agitan el sueño. Sí, mi salud podría decirse que también está siendo afectada, y solo tengo 32 años.

Joaquín, no toquéis en Israel. ¡Vamos, joder! ¿Qué puede significar para ti suspender este concierto?

Con mis más sinceros respetos y aprecio.

Isabel Pérez

PARA FINALIZAR, UNA CANCIÓN

“Cantando a Sabina en la ducha” ha sido compuesta e interpretada por Carlos Pérez Cruz, músico, periodista y ser humano incapaz de permanecer indiferente ante la tragedia palestina. @clubdejazzradio en Twitter:

 

ALERTA- Israel tortura a presos palestinos en huelga de hambre

ايمن اطبيش

Ayman Tbeish cumple 100 días en huelga de hambre.

Unos 95 prisioneros palestinos bajo detención administrativa -encarcelados por las autoridades israelíes sin juicios ni cargos- llevan 46 días en huelga de hambre en las prisiones de Ofer, Meggido y Naqab (Negev) – prisiones que cuentan con los servicios de la empresa G4S (Ver campaña BDS).

El Servicio de Prisiones Israelíes (SPI) ha estado negando la sal para los huelguistas desde hace dos semanas. Los presos que participan en huelgas de hambre toman líquidos y sal, algo esencial para poder sobrevivir. Los prisioneros, que han perdido una media de 16 kg, hoy por hoy están también tomando vitaminas; sin embargo, ya se ha informado de las primeras bajas:

DOS prisioneros de los trece que han sufrido hemorragias intestinales están en CUIDADOS INTENSIVOS tras perder la conciencia.

[ MALTRATOS ]

Desde el inicio de la huelga se han reportado casos de maltratos. A Mohammed Badr, miembro del Consejo Legislativo palestino, los carceleros le rompieron el dedo pulgar.

Durante los 46 días de huelga de hambre el SPI solo ha permitido que los prisioneros se puedan cambiar de ropa interior dos veces y los mantienen atados y esposados en sus celdas durante diez horas al día.

Según una nota de prensa emitida por Addameer, organización para la protección de los prisioneros palestinos y los derechos humanos, los detenidos en la prisión de Naqab han sido trasladados a una sección aislada -con intención de provocarles desánimo al no estar junto a sus compañeros-. Estas celdas están cubiertas de arena. Tres de los huelguistas de hambre en la prisión Naqab, Fadi Hamad, Fadi Omar y Soufian Bahar, están ahora en régimen de aislamiento y un detenido, Ahmad Abu Ras, fue trasladado a un lugar no revelado.

El SPI ubicó a todos y cada uno de los huelguistas en celdas totalmente vacías, o en celdas con camas de metal sin colchones. Los prisioneros han informado que están sufriendo maltrato, aislamiento y palizas, y que los carceleros comen delante de sus celdas para provocarles.

Once prisioneros en tratamiento médico están rechazando sus medicinas en señal de apoyo a los prisioneros en huelga de hambre. Los carceleros, para castigarlos, les han confiscado sus cepillos de dientes, cuchillas de afeitar y han sellado sus ventanas.

El Club de Prisioneros Palestinos ha protestado contra el Comité de la Cruz Roja Internacional criticando que no haya hecho nada ante la prohibición israelí de entregar cartas de los familiares a los prisioneros en huelga de hambre. Cartas que tienen que ser entregadas por el Comité.

 

FIN