Biopolitics and Israel

Biopolitics‘ is a concept emerged in the 1920’s. The French philosopher and social theorist Michel Foucault expressed that Biopolitics is the style of government that regulates populations through “biopower”. It’s a strategy of power to rule people’s health, people’s reproduction, births and deaths.

The concept, very related to racism by the way, can be studied together with the phenomena of Colonialism, and more precisely, with the Zionist movement changing the whole social structure of a land, the historical Palestine, i.e. Israel and the occupied Palestinian territories of the Gaza Strip, West Bank, and East- Jerusalem.

The Supremacy of Numbers

“Yallah. Have more children. You, haredim… you don’t want to serve in the army? So be productive in something else!”.

I close my eyes and imagine these words coming out the mouth of the Zionist conquers of Palestine.

“Let the beduins stay among us in the Negev… It will be useful adding their human production to our statistics of Biopower”. That would be also another Zio-quotation, but have into account the contradiction: Israeli authorities practice at the same time an ethnic cleansing against Negev beduins.

Yes. Israel is a Biopower, an authority which bases its raison d’être (d’existance) on the growth of its population (to show to the world that Jewish ‘are’ majority). In the other hand they just use the number of Israelis, people holding Israeli ID, to say to Western super-powers: “Hey, see? We are increasing in numbers. We ARE a STATE”.

That can be summarized as: How Israel plays with its policies for ethnical and religious domination.

I already mentioned that Biopolitics is racism. If Israeli authorities would have listened to one of its most powerful Zionist leaders and authors, Vladimir Ze’ev Jabotisnky, the biopolitic strategy wouldn’t have been so optime. Jabotinsky hated the idea of having a mix population (Jewish and Non-Jewish):

“A state which has a mixed national population?  To make such a demand is to ask for the impossible”, sentenced Jabotinsky in his essay “The Iron Wall”.

There is no doubt that Israeli Biopolitics are eclectic, for the sake of the supremacy of numbers.

Necropolitics… the remembrance of the Nakba

Reading about Biopolitics I came across a paper written in Spanish by a Chilean professor, Gonzalo Díaz Letelier, “Racism and Neo-Colonial Necropolitics of Israel in Palestine. Notes about the Bonds between Imagination and Violence”.

The word “Necropolitics” was echoing inside my head during the whole night.

Zionists hate them (Palestinians), and hate us (other-nationality people married to a Palestinian). We do believe in the mix. We do want to have children and have them here in the occupied Palestine, in Gaza, in West Bank or East-Jerusalem, even in Israel. However, Israelis impulse a serial of obstacles whose objective is breaking up our steadiness, violating all human rights when it comes to have a citizenship, live with our family or celebrate happily family reunification in Easter Week, Christmas, Eid al-Fitr, Al-Eid al-Kibir…

In its enterprise for judaization of occupied Palestinian territories, and jewish-majoritization of Israel, they go for Biopolitics and Necropolitics.

Necropolitics is the action plan of the occupied territories. We have witnessed it clearly since October 2015. If a Palestinian seems to or is to attack… Israeli forces neutralizes him/her, kill him/her. They killed them all without a trial or a proper checkup. “Just shoot him/her and we will kill two birds with one stone”.

The idea of ‘neutralize’ is the idea of making them wiped away from the Earth.

Nappies for the Perpetuation

“Open up the border for Aleyah… Now, close it up. Change the Halakhah definition of Jew again…”.

Every law has a loophole or, as we say in Spanish: “Done the law, done the trap.”

Here is the thing:

During last months everyone on social networks was bringing into focus how the Israeli population is growing.

The Israeli Central Bureau of Statistics (CBS) affirms that Israel has a current population of 8.522 million people, having grown 2.2% over the previous year. The CBS made public the numbers in the very day of the Israeli Independence, that is, on Nakba Day. That is very significative, isn’t it?

Last year the rate of fertility for 2014 was published: Jewish women have average of 3.11 children (up from 2.6 a decade ago). The piece of news highlighted that Arab women have a higher average, 3.17 kids, but it’s going down as before they used to have 4.3 kids.

Biopolitics… everything is so racist…. Check this out:

“The Labor, Welfare, and Health Committee of the Knesset has passed a bill for its first reading, which would allow the payment of ‘birth grants’ to mothers for having children, but only if they give birth in an Israeli hospital” (12/07/2016, Arutz Sheva).

Four days after an Israeli newspaper pointed out that Israel has the highest fertility rate among OECD nations, in Gaza, where these days people remember the second anniversary of the most bloody and destructive Israeli military operation (Tsuk Eitan, Protective Edge), the Ministry of Interior revealed that 3,894 new babies were born in April and May (2016).

During the fifty days of Protective Edge (July-August 2014) the IDF killed an average of 46 people a day; with last statistics Palestinians in the Gaza Strip are having 125 borns daily…

Anuncios

El bloqueo también mata

***Actualización 18/02/2016: las organizaciones palestinas de Derechos Humanos investigan en estos momentos el caso de la niña porque, además de la imposibilidad de que la familia viajara a Israel, Jerusalén-Este o Egipto, se teme que la corrupción administrativa también haya tenido un papel importante.

 

Una dulzura de niña acaba de morir en Gaza. Sufría insuficiencia renal, pero a estas horas las principales páginas web de noticias palestinas mantienen en portada la foto del Coordinador Especial de la ONU para el Proceso de Paz en Oriente Medio, Nickolay Mladenov. Mladenov ha estado en Gaza y en rueda de prensa ha lanzado un discurso repetitivo (de esos que los periodistas podríamos haber escrito antes de que él llegara) sobre que la reconstrucción sigue, que hay logros alcanzados, que quieren lo mejor para todos en Gaza, etc.

Después de contestar las preguntas, de algunos periodistas, ha terminado con una retórica envolvente de amistad y empatía.

Pero una niña ha muerto en Gaza. Y creo que no hay suficientes palabras que puedan tranquilizar a un padre y a una madre que han hecho todo para que esta niña cruzara el paso fronterizo de Rafah durante los escasos tres días que ha estado abierto, después de 70 días seguidos de cierre total. No lo lograron. El paso volvió a cerrarse y la niña murió.

Todos estamos potencialmente muertos en Gaza. Tienes un accidente terrible y en los hospitales no saben qué hacer porque falta formación y materiales, mueres; estás trabajando sobre un andamio y cede el madero porque no es el apropiado ya que Israel ha bloqueado la entrada de madera gruesa y fuerte, mueres; tienes cáncer, mueres; tienes una enfermedad degenerativa que necesita cuidados especiales, mueres; tienes una mentalidad abierta y libre, también mueres. Mueren también los que quieren casarse y no pueden, cometen suicidio (o lo intentan); o casos como el de una joven que veía su futuro hundirse y decidió cortarte las venas hace unos días en Gaza.

La niña, Marah Diab, ha muerto y ella, como todos aquí, no quería morir. Tenía miedo. Sufría mucho en la unidad del hospital para diálisis. Llamaba a su padre todo el tiempo.

¿Cuántas veces habrá que repetir que el bloqueo también mata, que no solamente son las guerras?

 

 

 

Suicidarse por amor en Gaza

Un hombre ha intentado suicidarse esta tarde en Gaza y lo ha hecho de una forma llamativa: subiéndose a una antena de comunicaciones cercana a la Universidad de Al-Azhar. Así, todos vecinos, viandantes, periodistas y policía han sido testigos de la mise en scène de una muerte voluntaria, de un suicidio.

“El hombre gritaba que quería casarse pero es pobre”, afirma una periodista del New York Times que estaba ahí en ese momento.

En la página web de la Agencia de Noticias palestina Ma’an indican que se trata de un funcionario de la Autoridad Palestina que ha dejado de cobrar su salario. Sin salario no puede casarse. Imposible casarse en Gaza sin tener un sueldo porque hay que: pagar la dote de la prometida (el maher), pagar la fiesta, los vestidos, la comida… son tres días completos de boda según marca la tradición.

Pero lo más complicado de todo esto es pagar la dote. Convencer al padre de la novia desembolsando una cantidad de dinero que gira entorno a los 4.000 euros. Puede ser menos y también mucho más.

Cada mañana, cuando enciendo la radio, oigo anuncios publicitarios que ofrecen las mejores gangas para esos tres días de matrimonio. “Incluye gratis un regalo para los novios”… “Con 500 sillas para los invitados y música [enlatada] en directo”…
Y el pago a plazos, sin necesidad de presentar aval, ni de tener cuenta bancaria.

El dinero lo es todo cuando se quiere avanzar en la vida de este modo, formando una familia, siendo Alguien. Porque la sociedad te obliga a que así sea. Y, sinceramente, muchos y muchas jóvenes en la franja de Gaza ven el matrimonio como una forma de buscar la felicidad en esta situación de duro bloqueo israelí. Aquí la única escapatoria es el Amor.

 

Gaza, enfermada

“En Gaza, la gente ha llegado a una fase en la cual no son capaces de expresar nada y se muere. De repente. Cada dos días oímos noticias sobre un joven muerto, en la flor de la vida, sin enfermedades ni síntomas. Pero nos olvidamos de la gran enfermedad que se llama ‘Gaza’ y que llena a la persona que la padece de dolor y una gran tristeza”.

Este es el post que acabo de leer en la cuenta de un gazatí que vive en Gaza, por supuesto. Los que están fuera lo están porque, seguramente, han sabido escapar de dicha enfermedad a tiempo. Se lo debemos perdonar.

Mientras todo el mundo habla del caprichoso #BlackMonday, en la franja los jóvenes se ven abocados a un #futuro_negro, no un lunes, un futuro.

Como dice el post, cada dos días nos llegan noticias de un joven muerto. Él no menciona la palabra ‘suicidio’ pero lo más probable es que se refiera a eso. La semana pasada, un hombre se quitó la vida en la zona central de la franja. Noticias como ésta aparecen en las portadas de agencias de noticias palestinas cada mucho y no siempre que sucede, porque la familia no quiere que se haga público.

O, en cambio, puede ser que lo que quiera señalar es que cada dos días un joven muere de repente porque se le ha parado el corazón, le ha dado una trombosis… Eso ocurre en Gaza, y cada vez más. Casi nunca hay explicaciones o razones de índole médico para la familia que, al final, dirá que ese ha sido su destino.

También cabría hacer otra lectura, situada en el contexto de la actual escalada de violencia, de choques y enfrentamientos diarios entre jóvenes palestinos y soldados israelíes. Ir a la Línea Verde a manifestarse es un suicidio, pero los jóvenes van y mueren disparados.

“No sé más cómo podéis pedir a la gente que viva mientras vosotros les ofrecéis todas las razones para morir”… finaliza el post.

En Gaza, todo el mundo se enfrenta al bloqueo y la ocupación con resiliencia, pero también se sufre la división política interna que es como poner todos tus ahorros en una cuenta y que al final te los roben.  Es desesperante.

Drones israelíes y ejecuciones selectivas en Gaza.

Recuerdo los primeros muertos que vi en Gaza en la última operación militar israelí del verano pasado. Los primeros muertos que vi en el mismo lugar de ser asesinados por un dron israelí.

Eran 3 miembros de una milicia palestina y estaban carbonizándose. Habían muerto por el impacto del misil, o al menos eso quise pensar (mejor que quemarse vivo), pero todavía se podía apreciar la expresión de su cara, con la cabeza hacia atrás, y la boca abierta. Uno de ellos, el conductor, no tenía cabeza, pero tenía los brazos sujetos al volante.

AsesinatoSelectivoGaza

Foto del asesinato selectivo. La menos escabrosa. (Isabel Pérez)

El misil del dron les cayó encima cuando estábamos en el coche (mi equipo y yo) a 500 metros. Veníamos del Hospital Europeo donde habíamos esperado horas para ver si, finalmente, los israelíes habían dejado evacuar a los palestinos de Khuza’a. Pero nos tuvimos que volver cuando nos avisaron de que las ambulancias no podían entrar a esa zona debido al intenso bombardeo.

Tras ver el impacto y el humo posterior, paramos y bajamos apresuradamente del vehículo,

Unos vecinos llegaban ya al lugar del bombardeo. Había incluso dos niños a los que nadie había visto en medio de tanto caos, crispación por buscar agua y apagar el fuego, y el humo negro con olor a carne chamuscada. El niño mayor, de unos 9 años, estaba boquiabierto mirando a los muertos, sin pestañear. El más pequeño miraba, le apretaba la mano y luego se escondía detrás del mayor.

A mí también me costó reaccionar y tardé unos minutos en gritarles ‘¡Marchaos a casa ahora mismo!’. Y, por primera vez desde que estoy en la Franja, dos niños me hicieron caso. El mayor se había quedado casi petrificado y no parecía moverse. ‘Yallah, a casa, rápido habibi’. (Un poco de cariño, son niños y están conmocionados). Y se marcharon.

Por aquel entonces, los bombardeos comenzaban a ser más y más intesos y las ejecuciones selectivas, esto es, lo que acabábamos de presenciar, eran contínuas. Aunque su selectividad falla. Falla en el momento en el que mata a personas que están alrededor de las que se quiere “eliminar”.

Ese día, al lado del coche bombardeado, tirado en el suelo, yacía muerto un vecino del lugar.

Este tipo de asesinatos selectivos, al realizarse en espacios fuera del campo militar de la milicia, resultan muy peligrosos para la población civil. ¿Cuántas veces hemos tenido niños, o adultos, muertos en estos ataques que se hacen en, por ejemplo, tiendas o mercados? Muchas. ¿Cuántas ejecuciones selectivas ha habido en campos de entrenamiento militares palestinos? Muy pocas.

Y estos aparatos, los drones, siguen volando sobre nosotros en la Franja de Gaza. Después de 50 días de bombardeos. Después de un cese al fuego seguimos viviendo con estos aparatos-espías que también pueden atacar.

No os podéis imaginar la intranquilidad que provoca tener que caminar, a oscuras porque no hay electricidad, mientras escuchas el motor del dron encima de ti. Ahora, además, nos recuerdan a los muertos, a los que mataron dejando un boquete en el suelo (si el misil impacta en el suelo) no mayor de 15 centímetros de diámetro. Esa es la huella de un asesinato “selectivo” israelí.

No fueron 17 los periodistas muertos en Gaza.

Como todas y todos habréis ya leído, la Operación militar israelí ‘Margen Protector’ contra la Franja de Gaza, de julio y agosto de 2014, terminó con la vida de 17 profesionales de la Comunicación. Sin embargo, para el centro general israelí ‘Meir Amit de información sobre inteligencia y terrorismo’ no fueron 17.

Según la “examinación” realizada por este centro, los palestinos “intentan ocultar la identidad” de los comunicadores muertos durante dicha operación militar. Es grave leer cómo, en todo momento, el centro busca justificar la muerte de seres humanos en Gaza sin ni siquiera dar pruebas (como centro de investigación que es) de que los muertos son “activistas de Hamas o de la Yihad Islámica”. [Fijaros cómo también la narrativa sionista intenta ensuciar siempre la palabra ‘activista’ involucrándola con acciones de los grupos armados palestinos].

El centro enfoca sus percepciones en dos parámetros: el cómo murieron y el dónde murieron, y utiliza dicha información para reducir cualquier responsabilidad israelí de ataques contra la población civil palestina. O, lo que es peor, la usa para justificar el asesinato de periodistas porque trabajan en medios afines a uno u otro movimiento palestino. En la realidad, muchos periodistas de estos medios ni siquiera comparten la visión de dichos movimientos.

CÓMO MURIERON

1. El centro afirma que 2 de los muertos eran “dos activistas terroristas militares, en uniformes y portando armas, que cumplían con tareas de información en las unidades militares de Hamás y de la Yihada Islámica en Palestina”. El centro, además, incluye una fotografía de uno de ellos vestido de uniforme militar y añade la fuente.

— Estoy de acuerdo, eliminemos a estos dos uniformados, caídos en combate de la lista. Quedarían 15 comunicadores muertos.

2. El centro indica que 3 eran “activistas” de las Brigadas Ezz Ad Din al Qassam y 1 de la Yihada Islámica en Palestina “que paralelamente cumplían con funciones periodísticas/ de comunicación para los medios identificados con Hamás y la Yihada Islámica en Palestina y/o para los medios de comunicación locales de Gaza”.

Esos 4 periodistas murieron como civiles, y se dedicaban a la Comunicación, no murieron como militares o miembros de un grupo armado palestino. Sus afinidades políticas no justifican su muerte. Además, no nos ofrecen muestras contundentes de que se dediquen a lanzar cohetes.

3. El centro apunta que 2 de los nombrados en la lista de periodistas muertos “eran dos civiles de los medios de comunicación, que no eran activistas militares de las organizaciones terroristas, pero trabajaban al servicio del canal de televisión al Aqsa de Hamás y para el periódico al Reesala de Hamás.”

— Según esta base, la muerte de una periodista como yo, del canal iraní HispanTV- Nexo Latino, estaría totalmente justificada. Al igual que lo estaría la muerte de, por ejemplo, un periodista de Al-Arabiya (medio afín a Arabia Saudí) en estos momentos en Yemen por un ataque hutí.

DÓNDE MURIERON

Al igual que el cómo, el dónde es una herramienta más para desviar la atención y que, al leer su “examinación”, pensemos que las personas asesinadas en bombardeos estaban “en el lugar equivocado y en el momento equivocado” [cita tomada de lo que oí a un periodista de la ABC estadounidense].

El centro señala dos puntos:

1. Que los periodistas muertos estaban en sus casas en el momento del bombardeo, por lo que no cabe decir que hubo 17 periodistas muertos en su última operación.

2. Que los dos periodistas que murieron al cubrir los trabajos del equipo gazatí de desactivación de restos de explosivos y bombas israelíes “no murieron por Tzáhal”. Dicen que ellos dos no murieron como consecuencia de un ataque del Ejército de Israel. Y yo me pregunto, ¿quién lanzó entonces lo que estaban intentando desactivar? En la Franja de Gaza existen todavía miles de bombas lanzadas por Israel sin explotar. Un peligro para todos, niños, mujeres, hombres y ancianos.

CONCLUSIÓN

Mi conclusión es que nosotros – los que creemos en la justicia del pueblo palestino, los que pensamos que las operaciones israelíes son un uso abusivo de una fuerza militar muchísimo más poderosa que las milicias armadas palestinas- también deberíamos ser más rigurosos.

Fueron 15 periodistas muertos porque, de los 17, dos se dedicaban a la ‘Militar Media’ y estaban en esos momentos librando una batalla entre el Ejército israelí y las milicias palestinas. En el caso de uno de ellos, según indica el centro, se encontraba en la batalla de Shija’ayyah.

Así que hemos perdido a 15 comunicadores, 15 periodistas que estaban en la Franja de Gaza durante la devastadora operación Margen Protector, y a más de 1.500 civiles palestinos.

,