Without Them There Is No Journalism | Sin ellos no hay periodismo

REFLECTIONS OF A JOURNALIST IN GAZA

What is beyond an interview? Which is the background story? What about the end of an interview, what does the journalist leave behind him/her? We never tell it…

Each time I say goodbye to someone I just interviewed I know for sure he/she is going to be sad -perhaps cry- for a while, maybe for the rest of the day. And that’s because I made the bloody interview. I opened the Pandora box, I shook his/her memories, and I did it because I work telling stories, sad stories because I report from the Gaza Strip.

If we journalists want to inform, to transmit the tragedy on Gaza, then we have to sit down and talk to a father who lost her son, to a mother whose son is suffering from cancer inside an Israeli prison, to a brother who still remember when he used to play with his eldest brother in the countryside, to a farmer whose cultivation has been devastated, to a fisherman who lost his hand.

I’ve got 2 brothers and a sister. I can’t imagine how it would be if I lost them. I can’t imagine how it would be if I lost my house with all my belongings in it. I can’t imagine how it would be if I lived in a small house, sharing the bedroom with all my brothers and sisters, knowing that I have a big house with a green yard somewhere there outside the Gaza Strip where I can’t go back.

Being a journalist in Gaza means leaving the microphone in order to help the interviewer to get up from the floor because she/he just fainted. It means having a lump in your throat or keeping your eyes very open so that you can get rid of the tears that are showing up. I’m not delicate or frail, but I’m a human being who works very close to others.

Those scenarios don’t happen to me every single working day. Absolutely not. Today I’m writing this post simply because these situations are taking me to a sphere I hadn’t have experienced before, and because I hope all those who watch my reports or read my articles are able to, at least, appreciate the effort, energy, containment of feelings, anger or impotence, and the horror that interviews suppose to the victims. The victims of the Israeli occupation, the victims of the Israeli siege over Gaza. Because without them there is no Journalism.

Peace

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Imagine how Palestinian journalists feel…
Imaginad cómo se sienten los periodistas palestinos…

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REFLEXIONES DE UNA PERIODISTA EN GAZA

¿Qué existe más allá de una entrevista? ¿Cuál es la historia de fondo? ¿Y qué hay del final de la entrevista, qué deja el periodista detrás? Nunca lo contamos…

Cada vez que me despido de alguien a quien acabo de entrevistar estoy segura de que va a estar triste – quizás llorará- durante un rato o puede que el resto del día. Y todo porque hice la maldita entrevista. Abrí la caja de Pandora, agité sus recuerdos y lo hice porque trabajo contando historias, historias tristes porque informo desde la Franja de Gaza.

Si nosotros los periodistas queremos informar, transmitir la tragedia que se vive en Gaza, entonces tenemos que sentarnos y hablar con un padre que ha perdido a su hijo, con una madre cuyo hijo con cáncer está encerrado en una prisión israelí, con un hermano que todavía recuerda cuando jugaba con su hermano mayor en el campo, con un agricultor cuyos cultivos han sido arrasados, con un pescador que ha perdido la mano.

Tengo dos hermanos y una hermana. No puedo imaginar perderlos. No puedo imaginar cómo sería si perdiera mi casa con todas mis pertenencias dentro. No puedo imaginar cómo sería vivir en una casa pequeña, compartiendo la habitación con todos mis hermanos, sabiendo que tengo una gran casa con un verde jardín en algún lugar fuera de la Franja de Gaza al que no puedo volver.

Ser periodista en Gaza significa dejar el micrófono para ayudar al entrevistado a levantarse del suelo porque acaba de desmayarse. Significa tener un nudo en la garganta o mantener los ojos muy abiertos para que se vayan las lágrimas que empiezan a asomar. No soy una persona débil, pero soy un ser humano que trabaja muy cerca de los demás.

Esto no me pasa cada día. En absoluto. Hoy escribo este post simplemente porque estas situaciones me están llevando a una esfera que no había expermientado antes y porque espero que aquellos que vean mis reportajes, o lean mis artículos, aprecien al menos el esfuerzo, energía, contención de sentimientos, furia o impotencia, y el horror que las entrevistas suponen a las víctimas. Las víctimas de la ocupación israelí, las víctimas del bloqueo israelí. Porque sin ellas no hay periodismo.

Paz