El palestino más viejo del mundo

Hace unos años murió el palestino más viejo del mundo a los 120 años. Se llamaba Abu Ahmed. Uno de sus familiares me contó un día en Gaza una de las anécdotas más conocidas del anciano. Es la siguiente:

<< Era el año 2005. Los palestinos de la franja de Gaza salimos de casa para ver cómo los soldados israelíes sacaban de sus casas a los últimos colonos judíos. El caso es que, tras unas horas, nos reunimos la familia en el diwan* y yo le pregunté a mi tío:

  • Tío, tú que eres el palestino con más edad y que has visto las diferentes ocupaciones de Palestina¿Cuál de las ocupaciones es para ti más destacada por una razón u otra?

El anciano se paró un momento y, afirmando con su cabeza, dio una calada a su cigarrillo liado con tabaco shami y contestó:

  • ¿La ocupación de Palestina que más destaca en mi memoria? Es, sin duda, la británica… El día que se marcharon los soldados ingleses estaba con mis amigos y  mis primos al lado de la vía del tren. Del último vagón que se llevaba los últimos soldados británicos de Palestina salió, de repente, la mano de un soldado que nos hacía una señal de ‘jódete’ con el dedo. Desde entonces, efectivamente, hemos estado ‘jodidos’**. >>

 

 

*Diwan aquí se refiere al lugar familiar donde se reúnen para discutir temas o resolver problemas.

**El viejo Abu Ahmed dijo en árabe: “Desde entonces, efectivamente, estamos sentados en ese dedo”. Que viene a ser lo mismo que decir: estar jodidos.

 

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El bloqueo también mata

***Actualización 18/02/2016: las organizaciones palestinas de Derechos Humanos investigan en estos momentos el caso de la niña porque, además de la imposibilidad de que la familia viajara a Israel, Jerusalén-Este o Egipto, se teme que la corrupción administrativa también haya tenido un papel importante.

 

Una dulzura de niña acaba de morir en Gaza. Sufría insuficiencia renal, pero a estas horas las principales páginas web de noticias palestinas mantienen en portada la foto del Coordinador Especial de la ONU para el Proceso de Paz en Oriente Medio, Nickolay Mladenov. Mladenov ha estado en Gaza y en rueda de prensa ha lanzado un discurso repetitivo (de esos que los periodistas podríamos haber escrito antes de que él llegara) sobre que la reconstrucción sigue, que hay logros alcanzados, que quieren lo mejor para todos en Gaza, etc.

Después de contestar las preguntas, de algunos periodistas, ha terminado con una retórica envolvente de amistad y empatía.

Pero una niña ha muerto en Gaza. Y creo que no hay suficientes palabras que puedan tranquilizar a un padre y a una madre que han hecho todo para que esta niña cruzara el paso fronterizo de Rafah durante los escasos tres días que ha estado abierto, después de 70 días seguidos de cierre total. No lo lograron. El paso volvió a cerrarse y la niña murió.

Todos estamos potencialmente muertos en Gaza. Tienes un accidente terrible y en los hospitales no saben qué hacer porque falta formación y materiales, mueres; estás trabajando sobre un andamio y cede el madero porque no es el apropiado ya que Israel ha bloqueado la entrada de madera gruesa y fuerte, mueres; tienes cáncer, mueres; tienes una enfermedad degenerativa que necesita cuidados especiales, mueres; tienes una mentalidad abierta y libre, también mueres. Mueren también los que quieren casarse y no pueden, cometen suicidio (o lo intentan); o casos como el de una joven que veía su futuro hundirse y decidió cortarte las venas hace unos días en Gaza.

La niña, Marah Diab, ha muerto y ella, como todos aquí, no quería morir. Tenía miedo. Sufría mucho en la unidad del hospital para diálisis. Llamaba a su padre todo el tiempo.

¿Cuántas veces habrá que repetir que el bloqueo también mata, que no solamente son las guerras?

 

 

 

Suicidarse por amor en Gaza

Un hombre ha intentado suicidarse esta tarde en Gaza y lo ha hecho de una forma llamativa: subiéndose a una antena de comunicaciones cercana a la Universidad de Al-Azhar. Así, todos vecinos, viandantes, periodistas y policía han sido testigos de la mise en scène de una muerte voluntaria, de un suicidio.

“El hombre gritaba que quería casarse pero es pobre”, afirma una periodista del New York Times que estaba ahí en ese momento.

En la página web de la Agencia de Noticias palestina Ma’an indican que se trata de un funcionario de la Autoridad Palestina que ha dejado de cobrar su salario. Sin salario no puede casarse. Imposible casarse en Gaza sin tener un sueldo porque hay que: pagar la dote de la prometida (el maher), pagar la fiesta, los vestidos, la comida… son tres días completos de boda según marca la tradición.

Pero lo más complicado de todo esto es pagar la dote. Convencer al padre de la novia desembolsando una cantidad de dinero que gira entorno a los 4.000 euros. Puede ser menos y también mucho más.

Cada mañana, cuando enciendo la radio, oigo anuncios publicitarios que ofrecen las mejores gangas para esos tres días de matrimonio. “Incluye gratis un regalo para los novios”… “Con 500 sillas para los invitados y música [enlatada] en directo”…
Y el pago a plazos, sin necesidad de presentar aval, ni de tener cuenta bancaria.

El dinero lo es todo cuando se quiere avanzar en la vida de este modo, formando una familia, siendo Alguien. Porque la sociedad te obliga a que así sea. Y, sinceramente, muchos y muchas jóvenes en la franja de Gaza ven el matrimonio como una forma de buscar la felicidad en esta situación de duro bloqueo israelí. Aquí la única escapatoria es el Amor.

 

Gaza, enfermada

“En Gaza, la gente ha llegado a una fase en la cual no son capaces de expresar nada y se muere. De repente. Cada dos días oímos noticias sobre un joven muerto, en la flor de la vida, sin enfermedades ni síntomas. Pero nos olvidamos de la gran enfermedad que se llama ‘Gaza’ y que llena a la persona que la padece de dolor y una gran tristeza”.

Este es el post que acabo de leer en la cuenta de un gazatí que vive en Gaza, por supuesto. Los que están fuera lo están porque, seguramente, han sabido escapar de dicha enfermedad a tiempo. Se lo debemos perdonar.

Mientras todo el mundo habla del caprichoso #BlackMonday, en la franja los jóvenes se ven abocados a un #futuro_negro, no un lunes, un futuro.

Como dice el post, cada dos días nos llegan noticias de un joven muerto. Él no menciona la palabra ‘suicidio’ pero lo más probable es que se refiera a eso. La semana pasada, un hombre se quitó la vida en la zona central de la franja. Noticias como ésta aparecen en las portadas de agencias de noticias palestinas cada mucho y no siempre que sucede, porque la familia no quiere que se haga público.

O, en cambio, puede ser que lo que quiera señalar es que cada dos días un joven muere de repente porque se le ha parado el corazón, le ha dado una trombosis… Eso ocurre en Gaza, y cada vez más. Casi nunca hay explicaciones o razones de índole médico para la familia que, al final, dirá que ese ha sido su destino.

También cabría hacer otra lectura, situada en el contexto de la actual escalada de violencia, de choques y enfrentamientos diarios entre jóvenes palestinos y soldados israelíes. Ir a la Línea Verde a manifestarse es un suicidio, pero los jóvenes van y mueren disparados.

“No sé más cómo podéis pedir a la gente que viva mientras vosotros les ofrecéis todas las razones para morir”… finaliza el post.

En Gaza, todo el mundo se enfrenta al bloqueo y la ocupación con resiliencia, pero también se sufre la división política interna que es como poner todos tus ahorros en una cuenta y que al final te los roben.  Es desesperante.

Come en casa de un judío, duerme en casa de un cristiano y los problemas de amor déjaselos a un musulmán

(VERSIÓN EN CASTELLANO)
Hay un dicho en #Palestina que dice:
‘Come en casa de un judío (porque la comida es deliciosa) y duerme en casa de un cristiano (porque se duerme tranquilamente).’ Y yo añado: acude a un musulmán para arreglar problemas de relaciones amorosas. ¿Por qué digo esto? Lo explicaré en la siguiente historia basada en hechos reales:

Rayab al-Azaiza, el abuelo de mi pareja, era un conocido y confiable taxista que trabajaba, no solo la Franja de #Gaza, sino también Cisjordania y la histórica Palestina (Israel). Su amigo Shye, un judío que vivía en el asentamiento de Gosh Gatif en la Franja, era un cocinero excelente.

Un día Rayab se dio cuenta de que Shye no estaba como siempre. Se le veía triste y preocupado. Rayab le preguntó qué sucedía. “Mi novia se ha enfadado conmigo”, se lamentó Shye.

Entonces, Rayab cogió el taxi y se marchó hasta donde la novia de Shye vivía al norte de Tel Aviv. Durante un tiempo, Rayab hizo de mensajero y, al mismo tiempo, de mediador y apaciguador hasta que, finalmente, la pareja volvió a ser feliz.

Así que ‘come en casa de un judío, duerme en casa de un cristiano y, ante problemas del corazón, déjalo todo en manos de un musulman’.

Recuerda que este conflicto no se solucionará con dos Estados separados, sino con un ÚNICO ESTADO DEMOCRÁTICO.

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(ENGLISH VERSION)

There is a Palestinian proverb that says:
‘Eat at the home of a Jew (because the food is delicious) and sleep at a home of a Christian (because you’ll sleep peacefully).’ And I add: Go to a Muslim to solve loving affairs. Why do I say this? I’ll explain it in the following story based on a true story:

Rajab al-Azaiza, my partner’s grandfather, was a well-known and reliable driver that worked, not just in the Gaza Strip but also in the West Bank and the historic Palestine (Israel). His friend Shye, a Jew who lived in the settlement of Gosh Gatif in the Gaza Strip, was a gorgeous cooker.

One day, Rajab realized that Shye was not as usual. He looked sad and worried. Rajab asked him what happened. “My fiancée is angry with me,” lamented Shye.

So Rajab took his taxi and went to where Shye’s fiancée lived, north of Tel Aviv. For a time, Rajab worked as messenger and, at the same time, as a mediator and appeaser, until, finally, the couple returned to be happy.

So ‘Eat at the home of a Jew, sleep at a home of a Christian and before loving problems, leave everything in the hands of a Muslim’.

Remember that this conflict will not be solved with 2 separated states, but with ONE DEMOCRATIC STATE.

maral-malka

Maral (a Jewish woman) and Mahmoud (a Muslim man) got married last August 2014 in Jaffa. Maral (una mujer judía) y Mahmud (un hombre musulmán) se casaron el pasado mes de agosto de 2014 en Yafa.

Caricaturistas asesinados: Naji Al-Ali y los Charlie Hebdo

El ruin asesinato de los trabajadores de Charlie Hebdo (que en Paz descansen), me ha traído a la memoria el asesinato de Naji Al-Ali, dibujante palestino que fue asesinado igualmente por una caricatura, por expresar libremente su opinión. Fue esta:

– ¿Conoces a Rashida Mahran? – No – ¿Has oído hablar de ella? – No – No conoces a Rashida Mahran, tampoco has oído de ella, entonces, ¿cómo te has vuelto miembro de la Secretaría General de la Unión de los Escritores y Periodistas Palestinos? Entonces, ¿quién te está apoyando en esta organización, hermano de Shalita*? *Insulto (puede ser inocente o sexual).

Rashida_Arafat_NajiAli Después de publicar esta caricatura Naji recibió varias amenazas. La susodicha Rashida era una periodista tunecina egipcia que, decían, compartía con (Yasser) Arafat su intimidad, su dinero y sus privilegios. El 22 de julio de 1987, mientras se dirigía al trabajo (al periódico kuwaití Al-Qabas) en Londres, un hombre le disparó en la cabeza y desapareció. En su mano, Naji tenía esta otra caricatura que, al parecer, iba a ser su próxima publicación:

“Si digo que soy de los de Arafat, me matarán. Si digo que no soy de los de Arafat, también me matarán. Puedo salir de esta si niego que soy palestino.”

Caricatura_MuerteAnunciada_NajiAli