Caricaturistas asesinados: Naji Al-Ali y los Charlie Hebdo

El ruin asesinato de los trabajadores de Charlie Hebdo (que en Paz descansen), me ha traído a la memoria el asesinato de Naji Al-Ali, dibujante palestino que fue asesinado igualmente por una caricatura, por expresar libremente su opinión. Fue esta:

– ¿Conoces a Rashida Mahran? – No – ¿Has oído hablar de ella? – No – No conoces a Rashida Mahran, tampoco has oído de ella, entonces, ¿cómo te has vuelto miembro de la Secretaría General de la Unión de los Escritores y Periodistas Palestinos? Entonces, ¿quién te está apoyando en esta organización, hermano de Shalita*? *Insulto (puede ser inocente o sexual).

Rashida_Arafat_NajiAli Después de publicar esta caricatura Naji recibió varias amenazas. La susodicha Rashida era una periodista tunecina egipcia que, decían, compartía con (Yasser) Arafat su intimidad, su dinero y sus privilegios. El 22 de julio de 1987, mientras se dirigía al trabajo (al periódico kuwaití Al-Qabas) en Londres, un hombre le disparó en la cabeza y desapareció. En su mano, Naji tenía esta otra caricatura que, al parecer, iba a ser su próxima publicación:

“Si digo que soy de los de Arafat, me matarán. Si digo que no soy de los de Arafat, también me matarán. Puedo salir de esta si niego que soy palestino.”

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¿A qué se enfrentan las mujeres periodistas en Gaza?

El miércoles estuve invitada en el Centro de Asuntos de Mujeres en Gaza para hablar con las compañeras periodistas palestinas sobre mi experiencia en esta profesión, sobre mi vida en Oriente Medio y, por supuesto, sobre la lucha por la igualdad entre mujeres y hombres. Tras mi pequeño discurso, precedido por un “más que hablar quiero escucharos a vosotras”, motivé al debate sobre varios aspectos cotidianos y esto es, resumidamente, lo más destacado:

Mayda.

Mayda es periodista senior, bien entrada en sus 50 años compagina trabajo en casa con su profesión como periodista en el periódico Al-Qods donde lleva casi toda su vida trabajando. Una mujer tradicional, con mucho amor por su religión, pero también por el periodismo, campo en el que seguramente echa más paciencia que en casa.

“No hay libertad de prensa. Tampoco las condiciones sociales en las que vivimos nos ayudan. No hay apreciación por nuestro trabajo y mucho menos mujeres que estén al mando de un medio de comunicación. Otro problema es la falta de trabajo para nosotras, pero también está la diferencia en el salario. Ellos cobran más que nosotras. Si te quejas a tu director estás en peligro de que te echen.”

 

Thaer. (Es un chico)

Thaer es un joven periodista que tímidamente se ha sentado durante todo el debate al fondo de la gran mesa redonda del centro. Tras la intervención de Mayda le invito a acercarse más y le pregunto: “Imagínate que tú trabajas con Mayda y ves que ella trabaja igual o más que tú, pero cobra menos que tú. ¿Qué harías? ¿Hablarías con el director?”

“Yo me sentiría culpable…. mmmmm… pero no hablaría directamente con el director, sino que le enviaría una carta.”

 

Sama.

Sama dice que lo más importante es luchar por los derechos y la igualdad entre todos y todas, con un tono de añoranza.

“Antes todo era diferente… la sociedad era más abierta, era diferente. Ahora los hombres rechazan casarse con mujeres periodistas. Yo me siento como una herramienta a veces… Y sufrimos mucho, económica y socialmente.”

 

Safa’.

Safa’ es muy pesimista también. Es una mujer mayor y me pregunta preocupada cómo los occidentales vemos el Islam y oriente medio.

“Antes era todo mucho mejor, sí, pero allá en España o en Europa, ¿cómo nos véis a los musulmanes y musulmanas? ¿Como terroristas?”

Samar.

Samar es fotoperiodista freelance y lleva 5 años buscando trabajo con agencias extranjeras. Señala también la falta de apoyo de los colegas (hombres) periodistas.

“Las grandes agencias internacionales rechazan trabajar con mujeres fotógrafas. Mi CV es muy bueno, he expuesto mis fotos en EEUU y en Europa… Otro problema con el que me encuentro a la hora de cubrir algo es que mis propios compañeros de profesión al verme sola me miran mal y me preguntan qué demonios estoy haciendo ahí sola.”

 

Periodismo palestino

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El emblema

Mi primer emblema en Periodismo ha llegado hoy, Día de los Periodistas Palestinos. Gracias a la Unión de Comités de Trabajo Agrícola en Gaza por este detalle que ha tenido conmigo. Ellos bien saben que siempre que podemos estamos en la línea de fuego, en la línea verde que separa Gaza del resto de Palestina o en el mar montados en una de las barcas de nuestros queridísimos pescadores gazatíes.

Yo no soy palestina, pero las vueltas de la vida me entregaron un día un DNI palestino, solo válido en la Franja de Gaza. No vine aquí por el periodismo y mucho menos me imaginé que un día vendría para instalarme en una casa en el campo gazatí. No soy palestina, pero trabajo codo con codo con periodistas, camarógrafos, fotógrafos palestinos con los que chapurreo un árabe palestino todavía poco adiestrado.

De todos nosotros, los periodistas palestinos son los primeros en ser agredidos, las primeras bajas producidas por soldados o fuerzas de seguridad israelíes. Por eso, el día del periodista palestino debería ser más conocido, y reconocido.

Aquí en la Franja de Gaza el periodismo tiene una carga moral más humana, una responsabilidad casi histórica. Nosotros, personal y profesionalmente (a través de HispanTV) trabajamos por Palestina, por la justicia, por la libertad, por la paz, por los mártires, los campesinos y los pescadores de Gaza especialmente. No podemos contarlo todo, no podemos cubrir todas las desgraciadas incursiones que el ejército israelí realiza a lo largo de las semanas y es frustrante volver a casa pensando que mañana todo seguirá bajo la misma injusticia de siempre, bajo la misma ocupación que desde 1948 socava las vidas de los palestinos y las palestinas. A pesar de ello, hay que seguir informando, hay que ser “pesados”, repetir una y otra vez lo que está sucediendo, las continuas violaciones israelíes de las leyes internacionales, los asesinatos, los secuestros, la anulación del futuro de un pueblo que Israel perpetra de forma maquiavélica.