Israel ha violado la tregua más de 200 veces

Yihad

Yihad muestra la herida consecuencia de un disparo israelí directo a su pierna. Foto: Isabel Pérez

“Queríamos ver las caras de los soldados israelíes”, dice Yihad, uno de los 60 palestinos de la Franja de Gaza que han resultado heridos por disparos israelíes en lo que va de año. Las agresiones se cometen normalmente en el mar y en la línea verde divisoria, la frontera de facto impuesta por Israel que convierte a la Franja de Gaza en una isla, separada del resto de la Palestina ocupada y rodeada de tropas militares israelíes. Israel establece la distancia a la que uno puede acercarse a la línea divisoria o alejarse de la costa, pero los agricultores y pescadores que resultan heridos son víctimas de decisiones arbitrarias que no siguen lógica ni tratado ninguno.

Yihad tiene solo 17 años, es hijo de campesinos y tiene la pierna vendada. Él y sus amigos se acercaron “demasiado” a la valla, les pudo una mezcla de curiosidad, envalentonamiento juvenil y orgullo nacional: es nuestra tierra, ¿por qué no podemos pasear por donde queremos? La herida de bala todavía le sangra. “Has tenido mucha suerte de que no se tratara de una bala de expansión”, le digo. Todavía recuerdo la cara del joven Mohamed que fue herido hace meses por una de esas malditas balas de  expansión (o bala dumdum) prohibidas por la ley internacional que los soldados israelíes no dudan en utilizar contra la población civil palestina. Mohamed estaba mal, muy mal. Tenía más de 10 centímetros de huesos prácticamente pulverizados y no sonreía. Yihad sí, porque todavía le ha quedado la rabia dentro, las ganas de ver la cara de aquellos que les están haciendo la vida imposible a ellos, los jóvenes, que por mucho que busquen nunca encuentran trabajo, y a sus familias. Los soldados israelíes podrían haber lanzado ráfagas de aviso e intimidación, como hacen usualmente, pero esta vez dispararon apuntado a los chavales.

Desde el inicio del año 2013 Israel ha asesinado a 5 palestinos de la Franja y ha violado el cese al fuego, firmado hace casi un año, más de 230 veces. Cuando en mi cuenta Twitter recibo mensajes de muchos proisraelíes (y sionistas) criticándome porque no hablo de los ataques de la resistencia palestina contra israelíes, porque solo hablo de los ataques contra palestinos, me dan ganas de contarles la teoría de la guerra limpia, de la guerra simétrica… de que es una ocupación y la resistencia es algo legítimo.

En el único puerto de la Franja de Gaza, con un café turco y un cigarrillo, Zacaria Baker nos habla de los pescadores, un gremio especialmente castigado, y muchos de los cuales se encuentran en el nivel de la pobreza. Trabaja para los Comités de Acción Agrícola: “Desde la declaración de la tregua Israel ha detenido a 59 pescadores y ha herido con disparos a 17.  No ha cesado sus agresiones directas o indirectas. Indirectas… como hacer olas con sus lanchas para que las barcas de los pescadores se hundan. El enemigo sionista todavía mantiene 40 barcazas confiscadas.”

Y, claro está, los números aumentan conforme pasan los meses. El próximo noviembre se cumplirá un año desde la última agresión israelí sobre la Franja de Gaza y muchos aquí piensan que con el invierno, los israelíes se preparan para lanzar un nuevo ataque. No se sabe. No se puede decir con seguridad que esto ocurrirá, ni siquiera yo me atrevería a decirlo. Se bromea y se dice: “pero que sea después del Aid”. La próxima fiesta musulmana, el Aid el Adha, que está a la vuelta de la esquina.

Anuncios

Protesta de la Coalición Jóvenes de la Intifada

La Coalición de los Jóvenes de la Intifada realizó el pasado 2 de octubre una sentada frente a la sede de la UNSCO en la ciudad de Gaza como protesta a los ataques de ultraortodoxos judíos en Jerusalén y Al Aqsa y el silencio de la comunidad internacional. Lanzaron, asimismo, un llamamiento para que la ONU intervenga y obligue a Israel a cumplir con las resoluciones internacionales.

Desde hace algo más de una semana, las protestas en la Franja de Gaza contra los ataques a Al Aqsa son cada vez más continuas.